miércoles, 21 febrero 2024
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    Hipotecas bonificadas: ¿cuál es el beneficio real?

    Esta semana en un artículo publicado en Fotocasa hablábamos de las hipotecas bonificadas, un tipo de financiación que beneficia a los clientes con más vinculación a la entidad aunque no siempre la bonificación supone una rebaja.

    Las hipotecas bonificadas son utilizadas por bancos y cajas para fidelizar al cliente. Estos préstamos hipotecarios ofrecen un descuento en el tipo de interés a cambio de que el cliente se vincule con la entidad contratando una serie de productos, como seguros, planes de pensiones, tarjetas o simplemente domiciliando la nómina y los recibos básicos del hogar.

    De esta forma, por cada uno de los productos contratados por el cliente, éste consigue una reducción del diferencial sobre el índice de referencia en un porcentaje determinado. Como ejemplo, la Hipoteca Bonificada Superplus de IberCaja ofrece la posibilidad de obtener bonificaciones cumpliendo uno o varios de los siguientes requisitos:

    • Si el cliente domicilia la nómina -de un mínimo de 600 euros- y tres recibos básicos obtendrá una rebaja en el diferencial del 0,15% ( esta condición es indispensable para acceder a la bonificación).
    • Si contrata un seguro del hogar con la entidad obtendrá una rebaja del diferencial del 0,25%.
    • Si, además, contrata un seguro de vida, el diferencial se reducirá un 0,35%.
    • Si a todo ello le añade la contratación de un seguro de protección de pagos o seguro de accidentes con subsidio obtendrá una rebaja del diferencial del 0,45%.
    • Por último y si a la lista de productos le añade compras con la tarjeta de IberCaja por un mínimo de 1.000 euros al semestre, la rebaja final del diferencial será del 0,55%.

    De esta forma, el cliente puede decidir los productos que le compensa contratar, al margen claro está de que en la actualidad casi todos los bancos obligan a contratar al menos el seguro del hogar con ellos para conceder la financiación.

    Coste real de los productos

    Una forma de valorar el nivel de vinculación que se desea tener al contratar un préstamo hipotecario es conociendo de antemano el coste real de los productos a los que habría que vincularse. En muchas ocasiones, un préstamo con un tipo de interés alto puede resultar más barato que otro con el tipo de interés más bajo pero que exija la contratación de determinados productos.

    Los seguros son, por regla general, los que más encarecen el coste final del préstamo mientras que domiciliar la nómina y los recibos apenas suponen un gasto para el cliente, siempre que la cuenta donde se domicilien no tenga comisiones.

    A continuación listamos los productos que pueden ir vinculados a un préstamo hipotecario y el coste adicional que pueden suponer:

    • El seguro que resulta más costoso es el seguro de vida que cubre el riesgo de fallecimiento del titular del préstamo. Es decir, si éste fallece es la aseguradora la que se encarga de cancelar el capital pendiente de pago. Su coste, como decimos es elevado y suele situarse de media entre los 300 y los 800 euros al año. Así, para una hipoteca de 120.000 euros a un plazo de 20 años supone un desembolso extra de entre 6.000 y 16.000 euros más a sumar al coste final del préstamo.
    • Por su parte, el seguro multirriesgo o del hogar, que cubre no sólo el continente (la casa) sino también el contenido (muebles, electrodomésticos, etc…) suele tener un coste anual que puede oscilar entre los 200 y los 400 euros, esto es, entre 4.000 y 12.000 euros más que sumar al coste final de la hipoteca.
    • El seguro de protección de pagos, que garantiza el pago de una serie de cuotas determinadas de antemano en caso de pérdida de ingresos, tiene también una prima elevada que suele ser de entre el 1 y el 1,5% del capital prestado. Este seguro se suele abonar por medio de una prima única, es decir, el cliente paga de una sola vez el total del coste al constituirse la hipoteca sumando el importe del seguro al capital prestado.
    • Por su parte, las tarjetas aunque no suelen representar gastos importantes para el cliente, el banco puede exigir un gasto mínimo al año con ellas. Como hemos visto anteriormente, la Hipoteca Bonificada Superplus de IberCaja ofrecía una bonificación al contratar una tarjeta con la que se realizaran compras de al menos 1.000 euros al semestre. Algunas hipotecas bonificadas ofrecen descuentos también por contratar un plan de pensiones que también suelen requerir aportaciones mínimas anuales.

    Por tanto, es fundamental hacer números y valorar qué compensa más, si contratar una hipoteca con un tipo de interés algo más elevado o decantarse por un préstamo hipotecario bonificado que obliga al cliente a contratar esta serie de productos que elevan de forma considerable el coste final de la hipoteca.

    Evidentemente si un cliente contrata una hipoteca bonificada siempre puede cancelar alguno de los productos que lleve asociado el préstamo pasada la primera anualidad. Pero en ese caso, debe saber que por cada producto que suprima le subirá el tipo de interés en la siguiente revisión de la cuota mensual.

    Maica López
    Maica López
    Periodista especializada en información financiera. En CrediMarket.com desde 2013. Antes he trabajado en Bankimia y 20 minutos, entre otros. Me encanta la novela negra, la música y bailar jazz.
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