La cuesta de enero es uno de los periodos más temidos del año… Las consecuencias derivadas del exceso de gasto propio de la Navidad y de diciembre (un 20 % superior al resto de meses) pueden pasar factura. Pero es posible lidiar con ella con una serie de consejos.
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Elabora un presupuesto
Lo primero de todo será tener claro cuáles son tus ingresos y gastos. De esta manera conocerás tu situación financiera. Algo clave para elaborar un presupuesto que sea realista.
En dicho presupuesto deberás incluir todos tus ingresos y gastos, tanto los fijos como los variables. Para calcular los variables es recomendable hacer la media de los últimos 12 meses.
El presupuesto te permitirá saber cuánto dinero tienes disponible y en qué aspectos puedes recortar, además de cuánto dinero destinar a cada necesidad (casa, alimentos, suministros, etc.).
Vigila los gastos hormiga
Vigilar y reducir total o parcialmente gastos pequeños y recurrentes te ayudará a que la carga económica sea más ligera. Intenta ser selectivo y eliminar los que no sean necesarios.
Ejemplos clásicos de gastos hormiga son el café diario en la calle, la suscripción a periódicos, revistas y servicios de streaming (películas y series), etc. Los importes no son elevados, pero al ser habituales y repetirse en el tiempo van sumando.
Selecciona y prioriza determinados pagos
Es importante que priorices entre los pagos que debas afrontar. Por ejemplo, céntrate en primer lugar en abonar determinadas deudas, como por ejemplo tarjetas de crédito y préstamos, ya que sus intereses son más elevados.
Por supuesto, también debes darle prioridad a los gastos básicos y necesarios (alimentos, suministros) antes que otros que no lo son (comprar ropa que en realidad no necesitas, por ejemplo).
Evita endeudarte más
Un error habitual consiste en utilizar las tarjetas de crédito o bien pedir un minipréstamo para hacer frente a los gastos en la cuesta de enero. No lo hagas, ya que estarás aumento tu endeudamiento.
Si bien es cierto que te permitiría aplazar los pagos y también abonarlos de forma fraccionada, al final deberás pagar más intereses u honorarios, con lo que el importe total de tus deudas crecerá.
Fomenta el consumo responsable
Puedes hacer un listado de aquellos bienes que necesitas comprar semanalmente. De esta manera, evitarás la tentación de adquirir productos superfluos que encarecerán tus facturas.
En tu casa también puedes contribuir a rebajar los gastos. Por ejemplo, desconecta los dispositivos electrónicos que no utilices, controla el uso de luz, agua y gas, opta por bombillas led, etc.
Busca ingresos adicionales
Además de rebajar los gastos, lo ideal sería también que obtengas ingresos adicionales que hagan que fortalezcan tu capacidad económica. Una opción sería vender lo que no necesites por Internet, en webs de artículos de segunda mano o a través de apps especializadas.
Otra alternativa podría ser dar clases particulares, por ejemplo de un instrumento musical, de idiomas, de materias escolares y más. Se trataría de aprovechar tus conocimientos y habilidades para sacarles rendimiento.
Intenta ahorrar
Lo ideal es comenzar el mes de enero con algo de dinero ahorrado para afrontar todos los gastos que se han ido ocasionando durante las fiestas navideñas. De esta forma tendrás liquidez y no te verás obligado a endeudarte.
La clave reside en comenzar a crear poco a poco un colchón económico con suficiente antelación. Para ello, existen una serie de trucos o métodos, como el Kakebo, el del céntimo, etc.
¿Por qué se produce la cuesta de enero?
Son varios los factores que dan lugar a un mes de enero cargado de más gastos y facturas. Los principales son los siguientes:
- Mayor consumo: las fiestas navideñas se caracterizan por un incremento sustancial del consumo. En general realizamos más compras, renovamos el vestuario de prendas de invierno, salimos más a comer o cenar fuera de casa, vamos al cine, se hacen más viajes, adquirimos alimentos propios de estas fechas que son más caros, etc.
- Black Friday y rebajas: es relativamente fácil que terminemos comprando más de lo que necesitemos.
- Pago diferido: el problema no es solo el mayor gasto que hayamos realizado en las fiestas navideñas. Muchos pagos se realizan con las tarjetas de crédito y se aplaza el cobro hasta el mes siguiente, enero. De manera que comenzamos el nuevo año con menos dinero en la cuenta por todo lo desembolsado y los recibos aplazados que nos pasarán ese mes.
- Créditos: cada vez es más habitual que familias recurran a créditos bancarios para poder afrontar la Navidad porque no les llega con sus ingresos o porque quieren hacer algo especial, por ejemplo un viaje. Si bien el préstamo se devolverá fraccionado, cada mes pagaremos una cuota, y ésta comenzará a llegar a nuestra cuenta en enero.
- Subida del precio de los servicios regulados: enero es el mes en el que los servicios que tienen precios regulados por las administraciones públicas aumentan. Como ejemplo sería el transporte público, los peajes, las diversas tasas administrativas, etc.
- Alza del precio de los servicios estratégicos: aquí estarían incluidos los precios de la luz, el gas, telefonía e Internet.
- Aumento de impuestos: si el Gobierno central o los autonómicos y municipales incrementan impuestos, enero es cuando comienzan a aplicarse las subidas. Respecto a los seguros, es tradicional también que aumenten sus primas este mes, por ejemplo el de la casa y el del coche. En ese punto, comparar resulta clave.



