domingo, 21 abril 2024
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    Así son todos los tipos de depósitos bancarios que existen

    Invertir los ahorros en depósitos a plazo e interés fijo es lo más habitual, aun así, las entidades financieras comercializan y ofrecen a sus clientes diferentes tipos de depósitos bancarios.

    Actualmente son productos que, debido a las bajas rentabilidades que ofrecen las imposiciones a plazo tradicionales, pueden resultar una alternativa atractiva.

    En el siguiente artículo explicamos que tipo de depósitos bancarios existen y cuáles son sus principales características:

    Depósitos a plazo e interés fijo

    Es uno de los productos más conocidos y con mayor demanda por parte del ahorrador español. El tipo de interés de un depósito a plazo fijo no cambia durante el plazo del depósito por lo que el cliente se asegura una rentabilidad determinada de antemano.

    Una remuneración que obtendrá al vencimiento del producto. Este tipo de depósitos se comercializan tanto a corto plazo (uno, tres, seis o nueve meses) como a largo plazo (un año, dos años e incluso cinco años). Por lo general la rentabilidad del depósito está ligada al plazo durante el cual el cliente se compromete a no utilizar el dinero depositado. De esta forma, a mayor plazo, mayor rentabilidad.

    El abono de intereses de este tipo de depósitos puede ser mensual, trimestral, semestral, anual o al vencimiento. Algunos de los depósitos a plazo dan la opción al cliente de rescatar el dinero antes del vencimiento pero en ese caso aplican una comisión por cancelación anticipada que afecta a la rentabilidad final del producto. Las comisiones por cancelación anticipada no pueden exceder del importe de los intereses brutos devengados desde el inicio de la operación.

    A la hora de contratar un depósito a plazo e interés fijo es recomendable comparar la remuneración de las distintas ofertas. Una buena forma de hacerlo es utilizar la información sobre el rendimiento anual o la TAE (indicador que, en forma de tanto por ciento anual indica la rentabilidad efectiva del depósito, incluyendo los intereses, las comisiones y los gastos).

    Depósitos a interés variable

    Al igual que hay depósitos a interés fijo existen los depósitos a interés variable cuya remuneración es incierta ya que depende de la evolución futura de los índices o tipos de interés utilizados como referencia.

    Este tipo de depósitos, conocidos también como depósitos estructurados o indexados, garantizan el capital invertido pero no la rentabilidad que se obtendrá por los ahorros. Normalmente si el nivel final del índice es superior al inicial, habrá una rentabilidad, de no ser así, el interés final suele ser del 0,0% TAE.

    Depósitos combinados

    Este tipo de depósitos invierten parte del dinero en un depósito a plazo fijo tradicional y el resto en función de un índice de referencia o fondo de inversión.

    Al igual que ocurre en los depósitos a interés variable, en los depósitos combinados (o estructurados) el cliente desconoce cual será la rentabilidad que obtenga finalmente por sus ahorros ya que, una parte es conocida (la que destina a la contratación de un depósito tradicional) pero la otra dependerá de la evolución que experimente el índice o fondo al cuál se vincule.

    En todo caso, y al igual que en los depósitos a interés variable, el capital inicial está asegurado al 100%.

    Depósitos que remuneran en especie

    Algunas entidades ofrecen al cliente diversos bienes y productos en lugar de intereses en efectivo. Antes de decidirse por un depósito en especie es aconsejable comparar lo que cuesta el regalo recibido con los intereses en efectivo que obtendría si contratara un depósito en las mismas condiciones.

    Por lo general, la rentabilidad de estos depósitos en especie suele ser menor que la que ofrecen los depósitos con remuneración dineraria. Estos depósitos no pueden ser cancelados anticipadamente y los regalos son considerados por Hacienda como rendimientos de capital mobiliario por lo que hay que tributar por ellos en la declaración de la renta.

    Como en cualquier otro depósito la entidad deberá informar de la tasa anual equivalente de la operación. Para calcular la TAE en un depósito en especie, las entidades suelen darle algún valor al bien que entregan y el valor que suele darse es el mismo que la entidad tiene en cuenta en la Hacienda Pública (este ingreso a cuenta es equivalente a la retención que se efectúa en los depósitos cuando abonan intereses en efectivo).

    Actualmente las entidades ofrecen, sobre todo, productos tecnológicos, como tabletas o televisores, pero también otros más tradicionales, como vajillas u otros utensilios para el hogar.

    Depósitos en divisas

    Los depósitos en divisas son productos iguales a los depósitos en euros con la única diferencia de que la operación se realiza en una divisa distinta, normalmente dólares, libras o francos suizos.

    A la hora de contratar un depósito en divisas en aconsejable tener en cuenta tanto el tipo de cambio como el tipo de interés. Estos depósitos suelen comercializarse, además, con un seguro que garantiza el tipo de cambio de la divisa al vencimiento de la operación y aplican una comisión por cambio de divisa que suele ser del 0,25%. Ambos factores (seguro y comisión por tipo de cambio) influyen en la rentabilidad final del producto.

    Maica López
    Maica López
    Periodista especializada en información financiera. En CrediMarket.com desde 2013. Antes he trabajado en Bankimia y 20 minutos, entre otros. Me encanta la novela negra, la música y bailar jazz.
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